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Receta de crosnes de hierbas

Crosnes © Thanit Weerawan shutterstock

Crosnes © Thanit Weerawan shutterstock

Desde crosnes, desde crosnes !! ¿Pero qué es ya?

El crosne fue traído de Japón en 1882 al pueblo de Crosne (cerca de Montgeron, en Essonne), de ahí su nombre. Es un tubérculo pequeño y resistente. Se puede cultivar sin dificultad en suelos ligeros. No es muy sensible a las enfermedades y puede volverse invasivo rápidamente: un solo tubérculo olvidado dará lugar a varias plantas nuevas. Debe plantarse entre febrero y abril y cosecharse en noviembre. La planta mide unos treinta centímetros.

La parte consumida corresponde a las hileras de tubérculos que crecen bajo tierra, el crosne tiene un ligero sabor a alcachofa. Es rico en proteínas y betaínas.

Deben elegirse muy blancos y firmes. Atención ! Esta verdura tiende a oxidarse, se deshidrata muy rápidamente.

Para esta receta, necesitará para 2/3 personas:

  • 500 g de crosnes
  • 25 g de mantequilla
  • 1 cucharadita de perejil Cortado
  • 1 diente de ajo picado
  • 1/4 cucharadita d‘estragón
  • 1 pizca de sal,
  • 1 pizca de pimienta
  • 1/2 litro de leche

Lavar las calaveras con abundante agua, escurrirlas. Cortar las raicillas (puntas). Poner las calaveras en un paño con 2 buenos puñados de sal gruesa y frotar, frotar, frotar, para quitar las pieles pequeñas. ¡No es la cosa más divertida del mundo! Luego vuelve a lavar para quitar todo. Para mí, no fue un trabajo perfecto.

Preparación de crosnes

Preparación de crosnes

Ponga los crosnes en una cacerola medio llena de agua con sal y la otra mitad de leche. Deje hervir y cocine a fuego lento durante 10 a 15 minutos; todo depende del tamaño de sus cráneos. Lo mejor es cuando quedan un poco crujientes.

Luego escúrrelos.

En una sartén, derrita un poco de mantequilla, dore sus crosnes por unos minutos espolvoreados con ajo picado, perejil y estragón y sirva.

Crosnes de hierbas

Crosnes de hierbas

El sabor es bastante fino, un poco de la misma familia que la alcachofa, la alcachofa de Jerusalén o el salsifí para que os hagáis una idea. No está nada mal. ¡Solo un punto negativo, el peeling!

Una receta para no hacer si sois 10 en la mesa.

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